Importancia de adecuar mi práctica educativa a la Educación Basada en Competencias

Por: Cecilia López Cisneros
clopez@itscc.edu.mx

I n t r o d u c c i ó n

    En el desarrollo del presente documento, se da respuesta a la necesidad de adecuar la práctica educativa a la educación basada en competencias, se identifica y conoce el proceso de implementación del enfoque de formación basado en competencias al interior de los Institutos Tecnológicos (IT) en México.

Se incluye, un análisis de las principales razones por las que es necesario introducir cambios en la práctica educativa del Sistema Nacional de Educación Superior Tecnológica desde una perspectiva particular docente.

Además, se hace incapié en los distintos ámbitos de acción en los que se manifiestan las competencias, que incluyen el saber, saber hacer y saber ser, como elementos indispensables para una formación integral.

Finalmente, reconociendo el proceso de implantación del nuevo modelo, se esboza como ha sido este y se plantean sugerencias respecto a cómo los IT’s pueden resolver los retos que esto conlleva.

D e s a r r o l l o

Innumerables son los avances que el mundo ha tenido con el paso de los años, especialmente en el área de la ciencia y la tecnología. Grandes descubrimientos, nuevas herramientas, instrumentos, formas, que el hombre ha ido implementando en su necesidad de vivir. Junto a ello y de manera no grata, hemos visto también diversos aspectos que interrumpen fuertemente nuestra estabilidad y tranquilidad: marginación, rezagos en la alimentación, insuficiencia en la calidad de nuestros sistemas de salud, vivienda y educación.

La capacidad de aprender, de aplicar conocimientos, de colaborar, de compartir, de respetar, de analizar, de resolver problemas, son competencias urgentes que el profesionista debe tener para lograr transformar, renovar, adecuar o mejorar su entorno personal y profesional, ante las nuevas exigencias socioeconómicas de nuestro mundo.

Debido a todo este entorno, tanto positivo como negativo que estamos viviendo desde hace algunos años, nos enfrentamos a enormes desafios impuestos por esta nueva era.

Solo algunas de las principales exigencias educativas o aspectos medulares que conforman los retos sociales de nuestro Sistema Nacional de Educación Superior Tecnológica (SNEST), mencionadas en los documentos “El proceso de diseño e innovación curricular para la formación y desarrollo de competencias profesionales” (García, 2009) y en la “Declaración mundial sobre la Educación Superior en El Siglo XXI”, (1998 ) son:

a)    Formar personas con pensamiento crítico, cualificadas y cultas, que permitan un desarrollo verdadero y sostenible através del dominio del conocimiento y su aplicación, que participen activamente en la sociedad,

b)    Los relativos al financiamiento, a la igualdad de condiciones de acceso y transcurso en los estudios.

c)    Mejorar la capacitación del personal, la formación basada en competencias, la calidad de la enseñanza, la investigación y los servicios, la pertinencia en los planes de estudio, los acuerdos de cooperación eficaces y la igualdad en los benefícios. La constante superación académica y profesional de los profesores.

d)    Incorporar nuevas tendencias educativas y adoptar nuevas concepciones, metodologias y estratégias educativas como la formación y desarrollo de competencias profesionales.

e)    Reestructuración y/o actualización de los contenidos de los planes y programas de estudio.

f)     Desarrollar ambientes y escenarios de aprendizaje que faciliten la construcción y el acceso al conocimiento.

g)    Proporcionar las competencias técnicas adecuadas para contribuir al desarrollo cultural, social y económico de las sociedades,

 Todo a nuestro alrededor se va modificando de una manera muy rápida, es por eso que la implementación de acciones eficientes y eficaces en todos los ámbitos es urgente.

El Sistema Nacional de Educación Superior Tecnológica (SNEST) a través del Modelo Educativo para el siglo XXI, busca orientar las acciones a seguir en el proceso educativo, asegurando el cumplimiento de la misión para una mejor vida.

Este modelo considera que el fundamento esencial del trabajo institucional es establecer las condiciones necesarias y suficientes, en el ámbito de su acción, para promover el desarrollo integral de los estudiantes.

En algunos momentos de nuestra historia educativa se nos hizo mayor hincapié en la importancia de conocer, de saber… Hoy no es posible ver solo al conocimiento como fin. Promover ese DESARROLLO INTEGRAL en el estudiante, hasta que sea poseedor de una combinación dinámica de conocimientos, habilidades, actitudes, capacidades y valores (competencias),  es lo que le permitirá desempeñarse de mejor manera en el tan versátil ámbito socio-laboral actual.

El desarrollo de esas competencias deseadas se da dentro de la acción educativa, relacionada con diferentes ámbitos:

Ámbito cognitivo: saber.

Ámbito de aplicación: saber hacer.

Ámbito actitudinal o de valores: saber ser.

  Por lo tanto, el docente ahora debe ser un excelente promotor no solo del saber, sino del saber hacer y del saber ser, incluyendo aquí el saber convivir con los demás, competencia indispensable para desarrollarse favorablemente en la vida.

Este nuevo enfoque en la educación, requiere sin duda alguna de muchos factores o elementos que permitan resultados realmente satisfactorios.

Como lo menciona el Dr. García Ibarra en el capítulo 1 del documento mencionado (2009), las comunidades académicas: los docentes, las academias y los directivos de cada Instituto Tecnológico, somos indiscutiblemente un factor esencial en este proceso de cambio. La participación organizada de los profesores, las academias, los departamentos y las subdirecciones involucradas, académica y administrativamente, es indispensable en la formación de los estudiantes.

Imposible entonces, ni siquiera pensar en no adecuar mi práctica educativa a este nuevo enfoque por competencias. Al contrario, no hay vuelta atrás y entre más pronto mejor.

La necesidad de centrar el modelo de enseñanza superior ahora en el estudiante es inminente, ya no será un pozo de ciencia como continuamente se nos veía hace no muchos años (con los modelos que nos tocó vivir cuando estudiantes), ahora debemos enseñarles a aprender y a tomar iniciativas, a desarrollarse y adaptarse a su contexto de manera activa, propositiva, que les permita mejorar sus condiciones de vida.

Los nuevos métodos pedagógicos a utilizar requieren de nuevos materiales didácticos, que no solo evalúen la memoria, sino también las facultades de comprensión, la aptitud para cuestiones prácticas y la creatividad.

Es necesario tomar conciencia de que el modificar, reestructurar y adecuar mi práctica docente requiere de cambios sustanciales, desde mi propia mentalidad, mis paradigmas, hasta mi propio actuar, para que las acciones emprendidas, puedan realmente encaminarse a lo deseado.

El Modelo Educativo en el que estamos inmersos actualmente, intenta dar respuestas a las exigencias de nuestro entorno, a través de diversas estrategias, una de ellas nombrada, Educación Superior Tecnológica Espacio Común (ESTEC), la cual, busca contribuir eficazmente con la sistematización de los procesos de mejora continua de la calidad en el Sistema Educativo a través del proyecto Tuning.

De este modelo, ha surgido el proceso de implantación del Enfoque de Formación Basado en Competencias en los Institutos Tecnológicos, a los que se ha llegado de manera gradual. Específicamente a través del Programa de Diseño e Innovación Curricular para el Desarrollo y formación de Competencias Profesionales de las Carreras, lo que ha requerido de diversos análisis de las necesidades regionales donde se ubican los IT, de sus prácticas predominantes y emergentes, así como de la elaboración de propuestas curriculares por carreras que integran las competencias genéricas y específicas conforme al perfil de estas y la actualización de la estructura conceptual y didáctica de planes y programas de estudio, para llegar a la implantación académica e instrumentación didáctica de los mismos planes.

Punto que nos debe ocupar en este momento, es el seguimiento curricular a los planes y programas planteados, momento de interrogarnos sobre la implantación efectiva y eficiente de este  nuevo enfoque, tal que cumpla sus objetivos originalmente establecidos.

Sugerencias pueden presentarse muchas desde un perfil positivo y desde otro no tanto, sin embargo como sistema a nivel nacional se debe tener clara la intencionalidad de esta mejora del modelo y mantenerla intacta, más aún lograr que tales intenciones sean interiorizadas por los docentes quienes somos el medio principal de comunicación con los estudiantes para quienes se ha configurado esta metodología. De ahí que lo prioritario sea lograr que este paradigma llegue tal cual a nivel docencia y que afecte totalitariamente el quehacer dentro del aula y no se ahogue como una noble intención dentro de los requisitos administrativos de inicio de semestre.

De manera particular las sugerencias que se hacen para una implantación adecuada incluyen el mantener una comunicación constante con los docentes, sensibilizándoles sobre la filosofía de este nuevo enfoque, su finalidad e importancia para la formación de profesionistas, que las instancias superiores del sistema desarrollen los mecanismos pertinentes para una capacitación constante, que oriente de manera óptima al docente sobre la planeación de sus actividades para una correcta operación del enfoque por competencias dentro del aula, privilegiando que la formación de los estudiantes cumpla cabalmente el perfil de cada plan de estudios, en apego a una educación basada en competencias real.

 C o n c l u s i o n e s

 Considero indispensable adecuar mi práctica educativa a la Educación Basada en Competencias, debido a los grandes desafíos que enfrentamos actualmente de manera especial en nuestro entorno educativo. No se puede concebir un quehacer docente con los mismos paradigmas, estrategias, acciones, formas de planear y evaluar, de siempre. Se requiere modificar de manera decidida, el enfoque de nuestro actuar, dentro y fuera del aula, promoviendo un aprendizaje significativo integral de los estudiantes en los ámbitos cognitivo, de aplicación y actitudinal, que le permitan aprender para vivir.

En cuanto a la implementación del Enfoque Basado en Competencias, se sugiere un seguimiento puntual y permanente de su aplicación dentro del proceso enseñanza-aprendizaje, de tal forma que se creen los momentos adecuados para una verdadera retroalimentación, mejora y aseguramiento de su óptima ejecución.

 B i b l i o g r a f í a

CONFERENCIA Mundial. (1°, 1998, París, Francia). La Educación Superior en el siglo XXI: Visión y acción. París, Francia. UNESCO. 1998. pp. 35 – 46.

 García Ibarra, CA. (2009). La Ingeniería en el Sistema Nacional de Educación Superior Tecnológica. El proceso de diseño e innovación curricular para la formación y desarrollo de competencias profesionales. Academia de Ingeniería en México. pp. 6-10.

 SEP. SNEST. DGEST. Ciidet. Espacio común de la Educación Superior [diapositivas]. México. 58 diapositivas, col.

 SEP. SNEST. DGEST. (2004) Modelo Educativo para el Siglo XXI. México, D.F.

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

*

You may use these HTML tags and attributes: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>